Hoy voy a pasar un día al campo con la familia y, cómo no, yo me he hecho cargo del postre, así que he madrugado y me he marcado una tartita para disfrutar luego en la sobremesa con el cafetito.
No sé si tendrá que ver que ya estoy pensando en las vacaciones, que ya están a la vuelta de la esquina, pero el caso es que se me ha ocurrido hacer esa tarta típica del 25 de julio, la tradicional tarta de Santiago.
Además hace poco probé una que hizo una compi del trabajo y estaba riquísima, y bastó eso para que me entraran unas ganas locas de hacer yo mi propia tarta.
La receta más sencilla imposible y el resultado pues ya sabéis, rico rico.
Ingredientes:
- 4 huevos
- 150 gr de azúcar
- 175 gr de almendra molida
- Azúcar glass para decorar
Elaboración:
Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Después ir añadiendo poco a poco la almendra molida hasta que quede bien integrada. Verter la masa en el molde y meter en el horno precalentado a 170º durante unos 20 minutos.
Dejar enfriar, desmoldar y decorar con el azúcar glass. Para esto necesitamos una Plantilla de la tradicional Cruz de Santiago.
Yo, como de costumbre, metí la pata en el paso decorativo. No se aprecia la cruz todo lo que yo quisiera, pero al levantar la cruz se cayó el azúcar y lo arreglé como pude, la próxima vez saldrá mejor.
Aquí os dejo el resultado.
¡Bienvenidos a mi blog!. Desde aquí os mostraré mis pinitos en la cocina. Espero que disfrutéis y que os animéis también vosotros.
sábado, 21 de mayo de 2011
domingo, 1 de mayo de 2011
Tarta de mousse de fresas con corazón de nata
No podía fallar, celebración a la vista y tarta al canto. Y esta vez no ha habido una cosa que celebrar sino, ni más ni menos, que tres. Por un lado ayer fue el aniversario de boda de mis padres y hoy el cumpleaños de mi padre y, cómo no, el día de la madre.
Esta vez ha tocado una tarta de mousse de fresas. Diréis que estoy muy pesadita con la mousse, pero es que quería hacer esta antes de que se pasara la temporada de las fresas. La había visto en varios blogs y la tenía echado el ojillo desde el año pasado, y las fresas duran tan poco...
Y qué queréis que os diga, ha salido fantástica, hasta mi madre que no es muy de dulces decía que tenía tentaciones de comer otro cachito, pero después de los dos platos de paella no se ha atrevido.
Bueno, os dejo unas fotos que hablan por ellas mismas.
Esta vez me he explayado con las fotos, pero es que me ha encantado como ha quedado, además de rica, vistosa.
Pues aquí va la receta:
Ingredientes:
Base de bizcocho:
- 2 huevos
- 2 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de leche
- 50 gr. de harina
Mousse de nata:
- 200 ml. de nata
- 1 sobre de azúcar avainillado
- 2 hojas de gelatina
- 200 gr. de fresas en trocitos
Merengue suizo:
- 4 claras de huevo
- 4 cucharadas de azúcar
Mousse de fresas:
- 500 ml de nata
- 5 hojas de gelatina
- 600 gr de fresas
- merengue suizo
Elaboración:
La base de bizcocho la he hecho, como otras veces, en el microondas. Podéis comprarla también de las hechas, si os da mucha pereza. O mejor, como he hecho yo, cuando vayáis a hacer una base, ya puestos, hacéis varias más y la congeláis para otras veces, así la próxima vez es sacarla del congelador y listo.
Como ya sabéis para la base, solo es mezclar los ingredientes y ponerlo en el microondas 3 minutos. Luego se deja enfriar.
Mientras hemos hecho la mousse de nata. Para ello hemos montado la nata, dejando un poquito para calentar y diluir las hojas de gelatina hidratadas. Una vez templado lo añadimos a la nata e incorporamos los trocitos de fresa. Metemos la mousse en un molde redondo, más pequeño que la base de la tarta, y congelamos.
Para la mousse de fresa, montamos la nata. Lavamos las fresas bien y las trituramos con la batidora hasta conseguir un zumo de fresas. Calentamos un poquito de este zumo en el microondas y diluimos en el las hojas de gelatina hidratadas. Cuando está templado lo añadimos a la nata con movimientos envolventes, como siempre. Seguidamente, y de la misma manera, añadimos el merengue.
El montaje de la tarta es muy sencillo. Colocamos el aro alrededor del bizcocho, y ponemos encima de él y bien centrado la mousse de nata que tenemos congelada. Yo, para decorar, he cortado unas fresas longitudinalmente y las he puesto alrededor del aro. Luego vertemos la mousse de fresa hasta cubrir bien y dejando la superficie lisa con una espátula. Metemos en el frigorífico y dejamos enfriar mínimo 2 horas, aunque es mejor hacerla el día anterior.
Espero que os haya gustado porque... a mí me ha encantado!!!
jueves, 28 de abril de 2011
Tarta de manzana
He aquí uno de mis postres más habituales, y os aseguro que en mi es algo inpensable. Y es que lo mío con la tarta de manzana no fue amor a primera vista que digamos, sino todo lo contrario. Nunca me había llamado la atención esta clase de repostería con fruta, más bien la tenía bastante rechazo, yo era más de la típica tarta de trufa y nata de toda la vida. Pues bien, cuando me metí en el mundo de la repostería, como ya os he dicho muchas veces, lo que quería era hacer cosas diferentes, me daba igual que me gustara o no, la cosa era aprender nuevas recetas. Así que busque una receta a mí gusto, la tuneé a mi manera y me aventuré a hacerla. Además no iba a faltar quien se la comiese, y es que mi familia, que se pirra por una tarta de estas, estaba ansiosa de probarla, así que ese problema estaba solucionado.
He de reconocer que la primera que hice salió un poco chamuscada por la base, pero la técnica la he ido perfeccionando a base de hacerlas y a la vez que se ha ido depurando la técnica, mi paladar se ha ido haciendo a ellas de manera que ahora me encanta la tarta de manzana, bueno, me encanta la mía, jeje.
El fin de semana pasado, hice una de estas tartas, para celebrar el famoso cumpleaños del brownie, por si había alguien que no resistiera ese atracón de chocolate.
Os dejo la foto, aunque he de decir que no la hace nada de justicia.
Ingredientes:
- 2 huevos
- 1/4 vaso de azúcar
- 1 vaso de leche
- 5 manzanas (2 de ellas para decorar)
- 1 vaso de harina
- mermelada de melocotón
Elaboración:
Mezclar los huevos con el azúcar y la leche. Echar las tres manzanas partidas en trocitos y pasar todo por la batidora. Una vez batido, echar la harina y remover hasta que quede bien integrada.. Verter la masa en el molde que vayamos a utilizar. Yo uso uno de silicona y no me hace falta engrasarlo, pero si usais de otro tipo, es conveniente engrasarlo y enharinarlo para que no se pegue y sea fácil desmoldarlo.
Con las dos manzanas que nos quedan, las cortamos en gajos finos y vamos poniéndolas encima de la masa, cubríendo toda la tarta, procurando que nos quede lo más vistoso posible, al fin y al cabo es la decoración de esta tarta.
Precalentamos el horno a 170º y metemos nuestra tarta unos 20 minutos. Yo, por mi experiencia, prefiero ponerlo más bien en la parte alta del horno y poner solo la resistencia de abajo, y cuando esté más o menos cuajada, ya pongo también la de arriba para que se dore.
La sacamos del horno y una vez fría ya podemos desmoldar.
Rebajamos unas cucharadas de mermelada de melocotón con un poquitín de agua y extendemos una fina capa, ayudados de una brocha, sobre nuestra tarta.
Como veis, es muy fácil y a la vez un postre suficientemente ligero como para degustarlo habitualmente.
He de reconocer que la primera que hice salió un poco chamuscada por la base, pero la técnica la he ido perfeccionando a base de hacerlas y a la vez que se ha ido depurando la técnica, mi paladar se ha ido haciendo a ellas de manera que ahora me encanta la tarta de manzana, bueno, me encanta la mía, jeje.
El fin de semana pasado, hice una de estas tartas, para celebrar el famoso cumpleaños del brownie, por si había alguien que no resistiera ese atracón de chocolate.
Os dejo la foto, aunque he de decir que no la hace nada de justicia.
Ingredientes:
- 2 huevos
- 1/4 vaso de azúcar
- 1 vaso de leche
- 5 manzanas (2 de ellas para decorar)
- 1 vaso de harina
- mermelada de melocotón
Elaboración:
Mezclar los huevos con el azúcar y la leche. Echar las tres manzanas partidas en trocitos y pasar todo por la batidora. Una vez batido, echar la harina y remover hasta que quede bien integrada.. Verter la masa en el molde que vayamos a utilizar. Yo uso uno de silicona y no me hace falta engrasarlo, pero si usais de otro tipo, es conveniente engrasarlo y enharinarlo para que no se pegue y sea fácil desmoldarlo.
Con las dos manzanas que nos quedan, las cortamos en gajos finos y vamos poniéndolas encima de la masa, cubríendo toda la tarta, procurando que nos quede lo más vistoso posible, al fin y al cabo es la decoración de esta tarta.
Precalentamos el horno a 170º y metemos nuestra tarta unos 20 minutos. Yo, por mi experiencia, prefiero ponerlo más bien en la parte alta del horno y poner solo la resistencia de abajo, y cuando esté más o menos cuajada, ya pongo también la de arriba para que se dore.
La sacamos del horno y una vez fría ya podemos desmoldar.
Rebajamos unas cucharadas de mermelada de melocotón con un poquitín de agua y extendemos una fina capa, ayudados de una brocha, sobre nuestra tarta.
Como veis, es muy fácil y a la vez un postre suficientemente ligero como para degustarlo habitualmente.
domingo, 24 de abril de 2011
Brownie " Pasión de chocolate"
Ummmm, chocolate... Mira que me gusta un buen postre de chocolate, es el único vicio que tengo, pero estoy muy, pero que muy enganchada a él. No hay día en que no caiga algo de chocolate o para desayunar, entre horas o casi siempre tenemos en casa el ritual de la onza de chocolate negro, después de cenar, con una infusión.
¿Y cuál fue la excusa para marcarme este pedazo de Brownie? Y es que para hacer estas recetas es imprescindible una buena excusa, y mi momento había llegado. Resulta que hace un par de días cumplió años mi novio, y suele juntarse toda la familia para cantarle el cumpleaños y comer la tradicional tarta. Pero ya os he dicho algunas veces que lo mio es innovar, y quería hacer algo nuevo, algo que no hubiera hecho antes, y es que como bien dice el refrán "la ocasión la pintan calva", jajaja. Pues bien, teniendo en cuenta que la hermana y las primas de mi novio también padecen esa adicción al chocolate, era el día perfecto para ponerse manos a la obra con el Brownie. Este postre tenía que triunfar y así lo hizo, y es que las adictas al chocolate no nos resistimos a un buen Brownie.
Y además maté dos pájaros de un tiro, ya que me quité la espinita del Brownie. Y es que llevo con esta receta en el cajón cerca de dos años. Me la pasó mi ex-compi de currele Anna (también conocida como "la chica thermomix"). En uno de los guatequillos que organizábamos de vez en cuando, dijo que ella se encargaba del postre, y nos trajo uno de los mejores Brownies que había probado nunca. Por aquel entonces ya andaba yo con el gusanito de la repostería, así que me hice con la receta.
Han sido dos largos años de espera, pero mereció la pena. Fijaos que pinta tiene, pues ni os cuento como sabía (digo sabía porque ya no queda ni rastro del él).
Pues aquí va la receta. A ver si no os pasa como a mi y tardáis menos en atreveros con él. Es muy fácil de hacer y el resultado merece la pena.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 160 gr. chocolate (70% cacao)
- 160 gr. de mantequilla.
- 160 gr. de azúcar
- 80 gr. de harina
- 60 gr. de nueces
- 50 gr de pepitas de chocolate
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Elaboración:
Fundir la mantequilla en el microondas 2 minutos al 60% de potencia, y meter el chocolate troceado para que se vaya derritiendo con el calor de la mantequilla.
Aparte, batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen, añadir la harina, la sal, la esencia, las nueces y las pepitas de chocolate y mezclar todo con movimientos suaves, ayudados de una lengua, para que el batido no se baje. Después añadir el chocolate con la mantequilla fundida, y terminar de mezclar.
Forrar una bandeja de horno cuadrada con papel de hornear, y verter la masa.
Con el horno precalentado a 170º, horneamos durante 20 minutos. Lo ideal es poner la bandeja en la segunda ranura empezando por arriba y poner el calor abajo hasta la mitad del tiempo y luego ya poner arriba y abajo.
Una vez cocido, lo desmoldamos y veremos como queda el interior jugoso y la corteza crujiente.
Y ya sabeis, si queréis, podéis servirlo con una buena bola de helado de vainilla y un chorrito de chocolate caliente por encima.
Lo dicho, todo un placer para los amantes del chocolate.
¿Y cuál fue la excusa para marcarme este pedazo de Brownie? Y es que para hacer estas recetas es imprescindible una buena excusa, y mi momento había llegado. Resulta que hace un par de días cumplió años mi novio, y suele juntarse toda la familia para cantarle el cumpleaños y comer la tradicional tarta. Pero ya os he dicho algunas veces que lo mio es innovar, y quería hacer algo nuevo, algo que no hubiera hecho antes, y es que como bien dice el refrán "la ocasión la pintan calva", jajaja. Pues bien, teniendo en cuenta que la hermana y las primas de mi novio también padecen esa adicción al chocolate, era el día perfecto para ponerse manos a la obra con el Brownie. Este postre tenía que triunfar y así lo hizo, y es que las adictas al chocolate no nos resistimos a un buen Brownie.
Y además maté dos pájaros de un tiro, ya que me quité la espinita del Brownie. Y es que llevo con esta receta en el cajón cerca de dos años. Me la pasó mi ex-compi de currele Anna (también conocida como "la chica thermomix"). En uno de los guatequillos que organizábamos de vez en cuando, dijo que ella se encargaba del postre, y nos trajo uno de los mejores Brownies que había probado nunca. Por aquel entonces ya andaba yo con el gusanito de la repostería, así que me hice con la receta.
Han sido dos largos años de espera, pero mereció la pena. Fijaos que pinta tiene, pues ni os cuento como sabía (digo sabía porque ya no queda ni rastro del él).
Pues aquí va la receta. A ver si no os pasa como a mi y tardáis menos en atreveros con él. Es muy fácil de hacer y el resultado merece la pena.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 160 gr. chocolate (70% cacao)
- 160 gr. de mantequilla.
- 160 gr. de azúcar
- 80 gr. de harina
- 60 gr. de nueces
- 50 gr de pepitas de chocolate
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Elaboración:
Fundir la mantequilla en el microondas 2 minutos al 60% de potencia, y meter el chocolate troceado para que se vaya derritiendo con el calor de la mantequilla.
Aparte, batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen, añadir la harina, la sal, la esencia, las nueces y las pepitas de chocolate y mezclar todo con movimientos suaves, ayudados de una lengua, para que el batido no se baje. Después añadir el chocolate con la mantequilla fundida, y terminar de mezclar.
Forrar una bandeja de horno cuadrada con papel de hornear, y verter la masa.
Con el horno precalentado a 170º, horneamos durante 20 minutos. Lo ideal es poner la bandeja en la segunda ranura empezando por arriba y poner el calor abajo hasta la mitad del tiempo y luego ya poner arriba y abajo.
Una vez cocido, lo desmoldamos y veremos como queda el interior jugoso y la corteza crujiente.
Y ya sabeis, si queréis, podéis servirlo con una buena bola de helado de vainilla y un chorrito de chocolate caliente por encima.
Lo dicho, todo un placer para los amantes del chocolate.
domingo, 10 de abril de 2011
Mini-tartitas de mousse de frutas del bosque
Después de atreverme con la mousse de chocolate, la cosa no podía quedar ahí.
Antes yo era muy de chocolate, y no es que ahora no lo sea, me sigue chiflando, pero he descubierto mi gusto por los frutos rojos en la repostería. De pequeña no se me ocurría en la vida pedir un helado de fresa, siempre iba a por el de chocolate. Pero como os iba diciendo, ahora he descubierto esos sabores y me encantan. Así que después de hacer la mousse de chocolate, ha llegado el momento de hacer la que realmente tenía en la cabeza para ese día, una tarta de mousse de frutos del bosque. No os imaginais las ganas que tenía de hacerla y no llegaba el momento. Pero hoy, sin premeditación, he terminado de desayunar y de repente se me ha ocurrido hacerla. Tenía todos los ingredientes en casa, era temprano y tenía tiempo, así que me he puesto manos a la obra. La verdad es que, como ya había hecho hace poco la mousse de chocolate, he tardado muy poco y luego me ha quedado tiempo para salir a correr, que hoy hace un día buenísimo y había que aprovecharlo. Lo que ocurre es que el próximo domingo es la maratón de Madrid, y no, no os penseis que la voy a correr, una maratón me parece demasiado para mi. Pero hay una carrera paralela de 10 km en la que si voy a participar, y quien sabe, a lo mejor algún día me atrevo con la media maratón!
Bueno, volviendo a la repostería, esta vez he hecho una versión mini ya que como no había celebración de por medio, al final la iba a comer casi toda yo, y no era plan, jeje.
Y este ha sido el resultado:
Hoy después de comer hemos probado una de ellas y tengo que decir que ha quedado riquísima y muy fresquita para este tiempo.
Os dejo los ingredientes y los pasos para la preparación.
Ingredientes:
Para la base de bizcocho:
- 2 huevos
- 50 gr de azúcar
- 4 cucharadas de leche
- 2 cucharadas de aceite
- 50 gr de harina
Para la mousse:
- un puñadito de frutos del bosque (yo los compro congelados)
- 200 gr de nata para montar
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 3 claras de huevo
- 1/4 de sobre de gelatina en polvo
- 1 pizca de sal
Para la decoración:
- frutas del bosque
Elaboración:
Al igual que para la tarta de mousse de chocolate, haremos la base del bizcocho en el microondas. Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, añadimos la leche y el aceite y, por último, añadimos la harina. Lo ponemos en un molde apto para microondas (yo uso uno de silicona) y lo ponemos a máxima potencia durante 3 minutos. Una vez pasados los 3 minutos, lo dejamos en el microondas apagado un minuto más y luego lo sacamos. Lo dejamos enfriar en una rejilla y nos ponemos con la mousse.
Para hacer la mousse, lo primero que haremos es calentar un poco de nata para desacer la gelatina en polvo (para la mousse de chocolate usamos gelatina en láminas, se puede usar cualquiera de las dos). Mientras se templa, vamos montando la nata con dos cucharadas de azúcar. Una vez montada trituramos los frutos del bosque y los añadimos a la nata, integrando bien los ingredientes con movimientos envolventes.
Una vez templada la nata con la gelatina, la echamos en la nata montada y removemos cuidadosamente.
Por último, montamos a punto de nieve las claras de huevo con dos cucharadas de azúcar y la pizca de sal, y las añadimos a la nata, nuevamente con movimientos envolventes, para que no se baje ni la nata ni el merengue.
Una vez integrado todo, ponemos la mousse sobre el bizcocho. Esta vez he usado unos aros de emplatar, que me han servido para cortar el bizcocho y luego para rellenar en ellos la mousse.
Metemos en la nevera y a las 2 h ya podemos quitar el aro y degustar esta deliciosa tarta. Ah, y para decorar he puesto una frambuesa, una mora y una grosella.
Antes yo era muy de chocolate, y no es que ahora no lo sea, me sigue chiflando, pero he descubierto mi gusto por los frutos rojos en la repostería. De pequeña no se me ocurría en la vida pedir un helado de fresa, siempre iba a por el de chocolate. Pero como os iba diciendo, ahora he descubierto esos sabores y me encantan. Así que después de hacer la mousse de chocolate, ha llegado el momento de hacer la que realmente tenía en la cabeza para ese día, una tarta de mousse de frutos del bosque. No os imaginais las ganas que tenía de hacerla y no llegaba el momento. Pero hoy, sin premeditación, he terminado de desayunar y de repente se me ha ocurrido hacerla. Tenía todos los ingredientes en casa, era temprano y tenía tiempo, así que me he puesto manos a la obra. La verdad es que, como ya había hecho hace poco la mousse de chocolate, he tardado muy poco y luego me ha quedado tiempo para salir a correr, que hoy hace un día buenísimo y había que aprovecharlo. Lo que ocurre es que el próximo domingo es la maratón de Madrid, y no, no os penseis que la voy a correr, una maratón me parece demasiado para mi. Pero hay una carrera paralela de 10 km en la que si voy a participar, y quien sabe, a lo mejor algún día me atrevo con la media maratón!
Bueno, volviendo a la repostería, esta vez he hecho una versión mini ya que como no había celebración de por medio, al final la iba a comer casi toda yo, y no era plan, jeje.
Y este ha sido el resultado:
Hoy después de comer hemos probado una de ellas y tengo que decir que ha quedado riquísima y muy fresquita para este tiempo.
Os dejo los ingredientes y los pasos para la preparación.
Ingredientes:
Para la base de bizcocho:
- 2 huevos
- 50 gr de azúcar
- 4 cucharadas de leche
- 2 cucharadas de aceite
- 50 gr de harina
Para la mousse:
- un puñadito de frutos del bosque (yo los compro congelados)
- 200 gr de nata para montar
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 3 claras de huevo
- 1/4 de sobre de gelatina en polvo
- 1 pizca de sal
Para la decoración:
- frutas del bosque
Elaboración:
Al igual que para la tarta de mousse de chocolate, haremos la base del bizcocho en el microondas. Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, añadimos la leche y el aceite y, por último, añadimos la harina. Lo ponemos en un molde apto para microondas (yo uso uno de silicona) y lo ponemos a máxima potencia durante 3 minutos. Una vez pasados los 3 minutos, lo dejamos en el microondas apagado un minuto más y luego lo sacamos. Lo dejamos enfriar en una rejilla y nos ponemos con la mousse.
Para hacer la mousse, lo primero que haremos es calentar un poco de nata para desacer la gelatina en polvo (para la mousse de chocolate usamos gelatina en láminas, se puede usar cualquiera de las dos). Mientras se templa, vamos montando la nata con dos cucharadas de azúcar. Una vez montada trituramos los frutos del bosque y los añadimos a la nata, integrando bien los ingredientes con movimientos envolventes.
Una vez templada la nata con la gelatina, la echamos en la nata montada y removemos cuidadosamente.
Por último, montamos a punto de nieve las claras de huevo con dos cucharadas de azúcar y la pizca de sal, y las añadimos a la nata, nuevamente con movimientos envolventes, para que no se baje ni la nata ni el merengue.
Una vez integrado todo, ponemos la mousse sobre el bizcocho. Esta vez he usado unos aros de emplatar, que me han servido para cortar el bizcocho y luego para rellenar en ellos la mousse.
Metemos en la nevera y a las 2 h ya podemos quitar el aro y degustar esta deliciosa tarta. Ah, y para decorar he puesto una frambuesa, una mora y una grosella.
domingo, 27 de marzo de 2011
Lasaña de pisto y carne
Por fin un plato salado en mi blog!!! La verdad es que me divierto mucho más en la cocina con los postres, y lo salado lo dejo más aparcado, aunque de vez en cuando me pongo manos a la obra y muestra de ello es la receta que os pongo hoy. Intentaré poneros más platos que no sean postres, para los que sean menos golosos.
Bueno, primero os pongo los dientes largos con la foto y luego os explico la receta.
Antes de ponerme a explicaros los ingredientes y cómo lo he hecho, tengo que deciros que las verduras que he usado son de las conservas de pisto que tenía hecha del verano pasado. Como ya os adelanté en la entrada del bizcocho de calabaza, tenemos un pequeño huerto urbano en pleno Madrid, así que el verano pasado me lo pasé enterito haciendo pisto y embotándolo. La verdad es que fue un poco agobiante, todos los días traíamos más y más verdura y venga a hacer pistos, siempre con la cocina empantanada y las cacerolas en el fuego, pero ahora se agradece, abres el bote y ya está listo. Una vez dicho todo esto paso a contaros la receta.
Ingredientes:
- placas de lasaña (yo compro las precocidas que solo hace falta ponerlas unos minutos en remojo)
- verduras (yo he usado tomate, pimiento, cebolla, calabacín y berenjena)
- carne picada (esta vez he usado ternera, pero me gusta más mezclar ternera con cerdo)
- aceite, leche y sal para hacer la salsa bechamel.
Elaboración:
Teniendo las verduras hechas, como las tengo yo, la elaboración es rapidísima. Como supongo que no es el caso de la mayoría, lo primero es hacer un sofrito con las verduras que hayamos elegido.
Una vez hecho el sofrito, pasamos por la sartén la carne picada y una vez hecha, la añadimos al sofrito de verdura.
Cogemos las placas de lasaña, las ponemos en remojo siguiendo las instrucciones del envase (unos 10 minutos en agua caliente) y pasado ese tiempo ya podemos montar las lasañas.
Hacemos la bechamel y la echamos por encima de las lasañas.
Por último, metemos en el horno para gratinar un poco.
Como veis, una receta sencillísima y riquísima. Además, con el truquillo del pisto y de las placas precocidas se hace rapidísimo. Espero que os haya gustado este primer plato sin azúcar, prometo subir muchos más.
Bueno, primero os pongo los dientes largos con la foto y luego os explico la receta.
Ingredientes:
- placas de lasaña (yo compro las precocidas que solo hace falta ponerlas unos minutos en remojo)
- verduras (yo he usado tomate, pimiento, cebolla, calabacín y berenjena)
- carne picada (esta vez he usado ternera, pero me gusta más mezclar ternera con cerdo)
- aceite, leche y sal para hacer la salsa bechamel.
Elaboración:
Teniendo las verduras hechas, como las tengo yo, la elaboración es rapidísima. Como supongo que no es el caso de la mayoría, lo primero es hacer un sofrito con las verduras que hayamos elegido.
Una vez hecho el sofrito, pasamos por la sartén la carne picada y una vez hecha, la añadimos al sofrito de verdura.
Cogemos las placas de lasaña, las ponemos en remojo siguiendo las instrucciones del envase (unos 10 minutos en agua caliente) y pasado ese tiempo ya podemos montar las lasañas.
Hacemos la bechamel y la echamos por encima de las lasañas.
Por último, metemos en el horno para gratinar un poco.
Como veis, una receta sencillísima y riquísima. Además, con el truquillo del pisto y de las placas precocidas se hace rapidísimo. Espero que os haya gustado este primer plato sin azúcar, prometo subir muchos más.
sábado, 19 de marzo de 2011
Tarta de mousse de chocolate
Aquí estoy otra vez con una recetita nueva. Resulta que siempre intento buscar una excusa para experimentar un poco con la repostería y hoy que era el día del padre era un día de esos para hacer una de esas recetas que tenía pendiente. Tenía un montón de tartas pensadas, pero mi padre es muy chocolatero así que tenía que ser de chocolate. Como ya habeis visto, las tartas de trufa ya las tengo muy trilladas y pensé a ver que podía aprender nuevo en repostería de chocolate. Así que se me ocurrió hacer una tarta de mousse de chocolate. Esta era una asignatura pendiente, y es que aún no me había atrevido a hacer una mousse y esta era la mía.
La verdad es que creo que no se me ha dado mal del todo y el resultado me ha encantado, creo que voy mejorando con las presentaciones. A ver si os gusta.
Yo creo que la asignatura mousse de chocolate está aprobada, la verdad es que era más fácil de lo que yo creia, la textura estaba genial y el sabor no digamos, y no por que la haya hecho yo, jeje.
Pues ahí va la receta:
Ingredientes:
Para la base de bizcocho:
- 2 huevos
- 50 gr de azúcar
- 35 gr de harina
- 25 gr de cacao en polvo
Para la mousse de chocolate:
- 400 gr de nata
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 3 cucharadas soperas de cacao en polvo
- 4 claras de huevo
- 2 hojas de gelatina neutra
Para la decoración:
- virutas de chocolate
- barquillos
Elaboración:
Lo primero que haremos es el bizcocho. Para este tipo de tartas yo prefiero hacerlo en el microondas, como en el bizcocho express que os enseñé la semana pasada, sale rico, es más rápido y nos ahorramos encender el horno para hacer solo la base de la tarta. Entonces batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, añadimos la harina y lo ponemos en un molde apto para microondas (yo uso uno de silicona) y lo ponemos a máxima potencia durante 3 minutos. Una vez pasados los 3 minutos, lo dejamos en el microondas apagado un minuto más y luego lo sacamos. Lo dejamos enfriar y nos ponemos con la mousse.
Lo primero para hacer la mousse es poner a hidratar las hojas de gelatina en agua fría. Mientras se hidratan montaremos la nata con un poco de azúcar, no hace falta montarla mucho, basta con que coja un poco de firmeza. Reservamos un poco de nata sin montar (un par de cucharadas) para luego deshacer allí la gelatina.
Así que, una vez montada la nata, calentamos ese poco de nata que habíamos reservado y disolvemos en ella las hojas de gelatina. Una vez se temple, lo añadimos a la nata montada junto con las cucharadas de cacao en polvo. Todo esto lo mezclaremos suavemente, a ser posible con una lengua o espátula, con movimientos envolventes para que no se nos baje.
Una vez hecha la mezcla, montamos las claras con el resto del azúcar y lo añadimos de la misma forma a la mezcla anterior.
La mezcla resultante es la mousse de chocolate. Así que lo poneis cuidadosamente sobre el bizcocho. Podeis usar un molde desmontable, o un aro de emplatar del diámetro del bizcocho. Lo meteis en la nevera un mínimo de dos horas para que cuaje bien.
Una vez que la mousse quede bien firme, podemos quitar el aro y adornar la tarta. Yo le puse unos barquillos alrededor y virutas de chocolate por arriba.
La verdad es que creo que no se me ha dado mal del todo y el resultado me ha encantado, creo que voy mejorando con las presentaciones. A ver si os gusta.
Pues ahí va la receta:
Ingredientes:
Para la base de bizcocho:
- 2 huevos
- 50 gr de azúcar
- 35 gr de harina
- 25 gr de cacao en polvo
Para la mousse de chocolate:
- 400 gr de nata
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 3 cucharadas soperas de cacao en polvo
- 4 claras de huevo
- 2 hojas de gelatina neutra
Para la decoración:
- virutas de chocolate
- barquillos
Elaboración:
Lo primero que haremos es el bizcocho. Para este tipo de tartas yo prefiero hacerlo en el microondas, como en el bizcocho express que os enseñé la semana pasada, sale rico, es más rápido y nos ahorramos encender el horno para hacer solo la base de la tarta. Entonces batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, añadimos la harina y lo ponemos en un molde apto para microondas (yo uso uno de silicona) y lo ponemos a máxima potencia durante 3 minutos. Una vez pasados los 3 minutos, lo dejamos en el microondas apagado un minuto más y luego lo sacamos. Lo dejamos enfriar y nos ponemos con la mousse.
Lo primero para hacer la mousse es poner a hidratar las hojas de gelatina en agua fría. Mientras se hidratan montaremos la nata con un poco de azúcar, no hace falta montarla mucho, basta con que coja un poco de firmeza. Reservamos un poco de nata sin montar (un par de cucharadas) para luego deshacer allí la gelatina.
Así que, una vez montada la nata, calentamos ese poco de nata que habíamos reservado y disolvemos en ella las hojas de gelatina. Una vez se temple, lo añadimos a la nata montada junto con las cucharadas de cacao en polvo. Todo esto lo mezclaremos suavemente, a ser posible con una lengua o espátula, con movimientos envolventes para que no se nos baje.
Una vez hecha la mezcla, montamos las claras con el resto del azúcar y lo añadimos de la misma forma a la mezcla anterior.
La mezcla resultante es la mousse de chocolate. Así que lo poneis cuidadosamente sobre el bizcocho. Podeis usar un molde desmontable, o un aro de emplatar del diámetro del bizcocho. Lo meteis en la nevera un mínimo de dos horas para que cuaje bien.
Una vez que la mousse quede bien firme, podemos quitar el aro y adornar la tarta. Yo le puse unos barquillos alrededor y virutas de chocolate por arriba.
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